Medicina alternativa, natural, yoga, oriental y china

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El arte de amar

sábado, 15 de noviembre de 2008

El arte de amar



Establecer límites y practicar el arte de amar, suponen una actitud para educarse a sí mismo satisfactoriamente y alcanzar la felicidad. Martha Baldwin, en su libro Auto-sabotaje, nos ayuda a descubrir la medida de nuestro coraje en la dimensión de nuestros miedos en el amor y amistad.


Es el arte de amar el que nos ayu­da a crear estructuras, para evi­tar la trampa de amar demasiado a los demás y negar los propios com­promisos.


Definir los límites conduce a enfrentarse con la responsabilidad de darle sentido y calidad a la vida. Libera del atolladero de las relaciones mal definidas que drenan energia y agotan los recursos.


Definir los límites supone crear nuevas opciones


■ Las opciones otorgan flexibilidad, ofrecen oportunidades y abren la puerta hacia un modo de vida creativo y sa­tisfactorio.

■ Las opciones generan poder y ener­gía vital.

■ Las opciones retan a explorar, crecer y transformarse.

■ Las opciones son la piedra fundamental de la vida. Suceden en forma continua, independientes de que haya­mos advertido o no que estamos reali­zando una elección.

■ Las opciones son nuestra responsabi­lidad y nos convierten en las personas que somos.


El arte de amar y los limites en el amor


Decidir todo el tiempo

■ En todo momento nosotros decidimos:

■ Mantenernos centrados en la energía del amor o permitir que el miedo nos haga perder el equilibrio.

■ Respetar el poder y la responsabili­dad de nuestra propia vida y reclamar la totalidad de su potencial, que inclu­ye los talentos y recursos de los que disponemos.

■ Crear un mundo mejor expresando nuestras habilidades y asumiendo ac­ciones constructivas para resolver los problemas que se presenten.

■ Aumentar la belleza y la calidad de vida y crear nuevas opciones.

■ Comunicar nuestras ideas y compar­tir lo que aprendemos a través de redes de amigos y socios, organizaciones co­munitarias, expresiones artísticas, la es­critura o los medios audiovisuales de comunicación.

■ Disfrutar plenamente de cada mo­mento y abarcar todos los objetivos propuestos.

■ Cosechar la mayor cantidad de ense­ñanzas de las experiencias vividas y ma­durar a través de ellas.

■ Afrontar el tema de la muerte del cuerpo físico para abarcar la responsa­bilidad de la vida propia, y gozar ple­namente de cada instante.

■ Conectarnos con nuestra consciencia para experimentar paz y armonía.

■ Aprovechar la sabiduría de los de­más, en todos los tiempos, para elevar el nivel del ser.


La energía del amor

Centrarse en la energía del amor nos permite estar abierto a las opciones de creatividad, de crecimiento y de contribución con el mundo.


Somos capaces de distinguir lo que es nuestra propia responsabilidad de lo que pertenece a otros. Ya no volveremos a mar demasiado a las demás personas, seremos libres para disfrutar de las relaciones defini­das por límites apropiados. Elegimos que el amor se convierta en el director de la vida y le quitamos poder al miedo, que solo pretende sabotear los buenos momentos.

El taijiquan en la salud

viernes, 7 de noviembre de 2008

El taijiquan en la salud


Además cabe agregar que en las universidades de China y de otros países, como por ejemplo Francia, ya se han hecho estu­dios desde la óptica de la medicina moderna sobre los efectos de la práctica del Taijiquan sobre la salud, con la sola finalidad de comprobarlos (algo que se logró), y sin pretender modificarle na­da. Por otra parte, ¿podemos creer que toda la capacidad creativa de los Grandes Maestros de ese Arte Marcial se haya agotado hace 350 años?. Si esto fuera cierto, estaría explicada la razón por la cual sólo existen cinco Estilos Tradicionales. Sin embargo, las razones son otras:


Efectos del taijiquan en la salud


1- En Taijiquan, en el sentido de la salud, cada movimiento actúa individualmente, sólo si forma parte de una estructura (secuencia).


2- Cada secuencia de cada Estilo Tradicional, y cada una de las se­cuencias modernas (diseñadas para competición) se encuentra completa y equilibrada en sí misma.


3- El equilibrio logrado en cada estructura se basa en el profundo conocimiento, por parte de los Grandes Maestros, de la relación teórica, filosófica y práctica que cada movimiento y cada técnica tiene con los principios del Yin-Yang, los Cinco Elementos y los Ocho Cambios.


4- Cuando, a partir de Chen Wangting, algunos de sus descendientes o sus discípulos decidieron diseñar una nueva estruc­tura o desarrollar un nuevo Estilo, lo hicieron luego de varias décadas de estudio, cuando por su nivel de conocimiento eran reconocidos como Grandes Maestros, y no lo hicieron motiva­dos por la vanidad, la soberbia, la codicia o la ignorancia, si­no porque consideraron necesario contar con estructuras más cortas, o más simples, de menor requerimiento físico, o más aptas para la enseñanza a determinadas personas, de acuerdo a la edad, el biotipo o el estado de salud de las mismas. Aun así, no existen diferencias en los principios básicos de los Es­tilos, y todos ellos reconocen el mismo sustento filosófico, pues tienen un origen común.


5- Luego de desarrollados los cinco estilos tradicionales, hubieron numerosos Grandes Maestros, y ninguno de ellos consideró necesa­rio crear otro Estilo.


6- Durante las últimas dos décadas se diseñaron secuencias nue­vas que seguían los lineamientos de cada uno de los cinco Estilos Tradicionales por separado, o unificados, destinadas todas ellas a la competición deportiva, y en cada caso se convocó, para lograr la perfección y armonía de cada estructura, a diez Grandes Maes­tros que trabajaron en forma conjunta.

La Eutonia

miércoles, 22 de octubre de 2008

La Eutonia


El cuerpo "acusa recibo" de los estados emocionales. Aprendiendo a equilibrar nuestras tensiones podemos lograr sentirnos más plenos, evitando el estrés como sobrecarga.


¿Qué es la Eutonía?

La Eutonía, es una discipli­na de abordaje corporal, tanto pedagógica como terapéutica, que toma el conocimiento del propio cuerpo como "motor de búsqueda" para ir adqui­riendo un buen uso de sus es­tructuras, y la capacidad de fluir entre niveles de "tensión óptima", es decir, que se ade­cúen a las necesidades del in­dividuo, en relación a cada ac­tividad cotidiana. Es por eso que se diferencia de las técni­cas de relajación pura, ya que lo que adquirimos con su práctica es a transitar por la amplia gama de matices tóni­cos de los que deberíamos dis­poner para el desarrollo de nuestras potencialidades.


Un "buen tono", es aquel que permite una dinámica de adaptabilidad y flexibilidad que reaccione, vibre, y pulse acorde a nuestro deseo en cada situa­ción y circunstancia de la vida.


Lo contrario es un "tono rí­gido" que quede anclado en mucha tensión (hiper-tono) provocando dolores, contracturas, dificultad en el movi­miento, o un tono muy bajo (hipo-tono), sensación de po­ca fuerza, desgano, cuerpo pe­sado.


Sabemos la estrecha relación que existe entre el funciona­miento tónico muscular, las actitudes posturales, los proce­sos psíquicos y las emociones. Dado que la musculatura siempre es "telón de fondo" de las emociones, el cuerpo desde su lenguaje y sus códi­gos anuncia o denuncia, se queja, a veces grita desde el dolor, otras se acoraza a modo de protección ante situaciones no placenteras. También se anestesia, llegando a perder capacidad expresiva. En mo­mentos de placer, se expande, no duele, lo sentimos ágil y li­bre en sus movimientos.


Esta pedagogía nos permite una sutil escucha hacia los mensajes que de él nos llega, y ofrece recursos para operar en cada situación.


TERAPIA DE LA EUTONIA


¿Cómo se practica?

La experiencia, parte de un aprendizaje vivencial, puede ser grupal o individual, y toma como guía las sensaciones y la percepción, en un proceso de auto observación que conduce a la toma de conciencia de las reacciones corporales y su re­lación con los estados afectivos y emocionales de la persona


A través de propuestas ver­bales , el eutonista invita a re­conocer como cada uno regis­tra su cuerpo: las sensaciones de la piel y las estructuras óseas, las nociones de volu­men y tridimensionalidad, el modo en que el cuerpo está en contacto con apoyos, ya sea del suelo, pared o silla. Este "inventario" inicial pasando revista a las   distintas partes es el punto de partida para la ta­rea: ¿Qué sensaciones físicas y emocionales llegan hoy a la conciencia?, ¿en qué estado global cada uno se encuentra?, ¿hay nivel excesivo de tensión en alguna zona?, ¿cómo está la movilidad?, ¿qué está pidiendo hoy el cuerpo?


También se exploran las posi­bilidades de movimiento cons­ciente, organizadas a partir de la "solidaridad" de las distintas par­tes preparadas para la acción, utilizando un tono justo.


Lo interesante de la tarea no está dado por la cantidad de veces que se repite un ejerci­cio, sino por la calidad de la ejecución: no es cuánto hago, sino cómo lo hago.


Dado que el trabajo no es imitativo, es decir no se mues­tra lo que hay que hacer, cada alumno indaga en su interiori­dad de acuerdo a su deseo o posibilidad, tornándose sensi­ble y responsable de su bús­queda y fomentando su inde­pendencia .


Es válido lo que cada uno va registrando aceptando la subjetividad del alumno o pa­ciente, es por eso que las res­puestas son valoradas en su di­mensión personal. Así, cada uno se contactará con las tex­turas, consistencias, sensacio­nes de peso y volumen acorde al momento  propio.


También el eutonista puede trabajar con sus manos en con­tacto con una parte del cuerpo del alumno o paciente, a través del "toque eutónico". Este mo­do de tocar no invasivo ayuda a mostrar que está pasando en esa zona tocada.


El toque eutónico, activa el campo energético, ayuda a re­gular el tono, mejora los nive­les de circulación en la zona, y también da sostén. Las manos del eutonista, entonces, se transforman en un espejo que da apertura a una mirada in­terna transformadora, a una nueva conciencia, corporal.


Estar consciente sintiendo, observando y tomando cada información que proviene del universo interno, permite res­tituirle a la persona su capaci­dad sensitivo-perceptiva, po­niéndola en contacto consigo mismo sin excluirse de lo que recibe del medio externo: es­tar dentro y fuera de uno, rea­firmando el "Yo Corporal". Cuando me refiero a lo cor­poral, integro al cuerpo ana­tómico y su psiquismo.

La homeopatía

sábado, 20 de septiembre de 2008

La homeopatía


Aunque hoy se ha extendido por varias partes del mundo y son muchas las farmacias que preparan recetas homeopáticas, todavía existe una buena cantidad de personas que no saben exactamente de qué se trata la homeopatia.


Claves de la homeopatía


Sus características más importantes son:

• Estudia los síntomas y las dudas que el paciente lleva a la consulta.


• Cada paciente conforma una personalidad.


• A cada personalidad le correspon­de un medicamento.


• Los medicamentos preparados a través de un proceso de "dinamización", son seleccionados del mundo mineral, vegetal o animal, rescatando de ellos su  energía curativa.


• Los medicamentos no son tóxicos y no poseen contraindicaciones.


La Homeopatía surgió a partir de las investigaciones del médico alemán Samuel Hahnemann, quien descubrió una nueva forma de curación verdadera y definitiva, abriendo así dos caminos: curar por el contrario, es decir, suprimir los síntomas (antidiarréico, antibiótico, etc.); y curar por el semejante, al utilizar una energía atóxica curativa similar al cuadro patológico que desplaza la enfermedad en forma definitiva. Esa energía es generadora de defensas propias que se producen desde la toma del medicamento homeopático.

La importancia de los sentimientos

jueves, 10 de julio de 2008

La importancia de los sentimientos


Comprender la realidad y la importancia de nuestros sentimientos es algo que debería ser inherente a cualquier vínculo de pareja, pero no siempre es así. En esta nota le contamos cómo lograr que en la relación de dos, ninguno deje de lado sus propias emociones, se haga responsable por ellas y aprenda a aceptarlas.


Las discusiones de pareja suelen ser uno de los puntos más comunes de consulta en las terapias psicológicas: parece que pelearse con la persona  amada  puede ser mucho más complicado y grave de lo que uno sospecha. Ahora bien, ¿es posible discutir e in­tercambiar opiniones sin llegar a la instancia de las peleas, o incluso las rupturas? La respuesta es clara y rotun­da: sí, es posible. Si nos propo­nemos priorizar el amor y respetar los sentimientos por encima de las diferencias, si nos concentra­mos en todo lo que une en vez de hacer hincapié en lo que di­vide, veremos que discutir sin pelearse es posible


Emociones

En lo más profundo, una par­te de nosotros realmente quiere creer que "toda perso­na razonable se siente —ante un mismo hecho- igual que nosotros". Creemos que hay una relación de control entre nuestras emociones y los he­chos que ocurren afuera. La resolución correcta de nues­tros conflictos depende de nuestra comprensión de por qué esto no es así, de por qué los hechos externos no con­trolan nuestra experiencia.


Creemos que nuestras emo­ciones son causadas por facto­res que se encuentran fuera de nosotros; un ascenso que nos hace felices, una pelea que nos hizo poner tristes, problemas de dinero que nos tienen mal, etc. Pero la creencia de que los sentimientos son "causa­dos" por hechos externos no es una verdad total y absoluta, es sólo una pieza del rompe­cabezas: en realidad, las emo­ciones son creadas por los sig­nificados que le atribuimos a esos hechos, y cada uno deci­de qué significado asignarle a un determinado suceso.


¿Cómo se relaciona esto con las discusiones de pareja? Muchas veces, uno de los miembros cree que su visión de un determinado hecho es la correcta, la única posible y la verdadera. Entonces acusa al otro, creyéndolo equivoca­do. Lo que no comprende es que —en realidad- esa visión está dada por las características de cada uno, y puede modifi­carse según el momento, el estado de ánimo, etc. Por eso es muy común que, frente a un mismo suceso, el hombre y la mujer tengan visiones diametralmente opuestas: porque la interpretación no viene con el hecho en sí, sino que la construye cada ser humano según su personalidad, su for­ma de ser, etc.


La importancia de los sentimientos en las relaciones de pareja


La clave para poder discu­tir sin llegar a pelear es aprender a respetar la visión del otro, entender que un mismo factor puede desper­tar emociones muy encon­tradas en cada miembro de la pareja, pero que no existe una interpretación acertada y otra fallida. ¿Cuántas veces, frente a una discusión, uno interpreta una cosa y el otro entiende exactamente lo contrario? Esto sucede por­que somos individuos úni­cos, con una visión personal de la vida. El secreto es acer­car esas visiones, fundirlas en una en común o aceptarlas por separado, pero sin que una anule a la otra.


Tus reglas, mis reglas

Cada persona posee todo un universo interno, con reglas únicas acerca de lo que signi­fica la vida. A menudo estas reglas son muy complejas, porque ese mundo interno se crea sobre la base de las expe­riencias únicas acumuladas a lo largo de años. Las reglas de uno tienen sentido para uno, las normas de otro son válidas para él: las emociones son in­dividuales. Contrariamente a lo que muchas veces pensa­mos, los conflictos no se re­suelven cambiando la realidad del otro; más bien la solución comienza cuando somos capa­ces de reconocer y aceptar la realidad del otro.


¿Alguna vez, en medio de una discusión o pelea, escuchó que le dijeran "estoy perdien­do el tiempo hablando con vos, porque al final de cuentas siempre sos irracional"? la pre­sunción es que hay un modo correcto de sentir, y que quien hace ese comentario sabe cuál es exactamente ese modo de sentir y actuar. Pero cuando finalmente aceptamos que ca­da uno de nosotros tiene una realidad interna autónoma, podremos comenzar a ver que es inútil tratar de que la otra persona actúe de manera racional a nuestras reglas. Y en el plano emocional, no hay dos personas que tengan exacta­mente las mismas reglas.


Una de las dificultades más frecuentes para la resolución de conflictos es la tendencia a considerar a las personas que no están de acuerdo con no­sotros como incapaces de re­solver problemas. Intentamos hacer pasar esas diferencias co­mo prueba de que las faculta­des racionales del otro son realmente deficientes. En el proceso, disminuimos al otro y lo dejamos fuera de cual­quier negociación para resol­ver el conflicto.


A veces parece mentira, pe­ro estas barreras pueden afec­tar seriamente nuestras rela­ciones de pareja; cuando insis­timos en que las emociones son "racionales", en realidad le estamos pidiendo al otro que haga que sus sentimientos se ajusten a nuestras propias reglas. Y para ajustarse a las re­glas de otro, hay que negar la propia experiencia.


Y este es precisamente uno de los puntos más graves: ne­gar el derecho de una persona a su propia experiencia emo­cional crea obstáculos y con­dena todo intento de solución a los problemas. Por eso nun­ca se le debe pedir al otro que niegue su propia experiencia; hacerlo es empeorar el con­flicto y alimentar un resenti­miento oculto y enfermizo.

Las tres inteligencias

domingo, 22 de junio de 2008

Las tres inteligencias


Ningún ser humano es en realidad materialista, intelectual o espiritual; todos somos las tres cosas a un mismo tiempo. Pero cuando decimos vulgarmente que alguien es intelectual o espiritual, nos referimos inconscientemente a la in­teligencia que más ha desarrollado ese individuo. Todos tenemos una de esas tres inteligencias más desarrollada que las demás y por supuesto tenemos una de esas inteligencias en la que somos, de alguna manera, casi discapacitados.


Ser inteligente mentalmente no significa que seamos inteligentes espiritualmente; una persona intelectual no necesariamente es feliz. Para estar alegre y conten­to, uno debe desarrollar la inteligencia espiritual. Y este es el objetivo del yoga.


Las tres inteligencias del yoga


Debemos aquí detenernos en tres aportes nuevos de la Psicología que han si­do extraídos totalmente del Yoga, y más específicamente de la psicología del Yo­ga y del Budismo:


1. La Inteligencia Emocional que nos permite adaptar nuestras emociones al medio en el cual vivimos mirando nuestro interior.


2. La Inteligencia Afectiva que nos permite entender a los sentimientos de los demás y adaptarnos a ellos.


3. La Inteligencia Espiritual que es la suma de las anteriores más el re­sultado constante de nuestra propia espiritualidad, que nos permite adaptarnos a vivir nuestra propia vida.


Una persona dotada de Inteligencia Espiritual va estar la mayoría de la veces tranquila, contenta, alegre o feliz. Por el contrario, una persona sin Inteligencia Espiritual seguramente padecerá intranquilidad, insatisfacción, tristeza, ansie­dad o angustia. A la persona que nació con Inteligencia Espiritual no hay más que ejercitarla en su habilidad, pero a quien nació sin esta capacidad, es nece­sario enseñarle a desarrollarla. Para eso está el Yoga.

Medicina vietnamita

martes, 25 de marzo de 2008

Medicina vietnamita


La medicina tradicional de Vietnam  puede enseñarnos a conciliar las enseñanzas de las prácticas occidentales con las costumbres curativas de Oriente.


India, China, Tíbet, Taiwán, Corea, Japón... casi todos los países del este asiático han desarrollado a lo largo de su milenaria historia la ciencia médica y algún ti­po de práctica curativa.


Partiendo de sus propias costumbres, sus creencias re­ligiosas, los conocimientos heredados de otras culturas y los productos naturales a su disposición, han creado teo­rías y tratamientos médicos que mucho pueden enseñar al mundo occidental.


De todas estas disciplinas, existe un muy poco conoci­da. La medicina vietnamita no recibe ni un mínimo por­centaje de la atención que por sus enormes logros merece.


Sus orígenes residen en la mezcla de dos elementos principales: la medicina del Sur, doctrina popular que se remonta a tiempos inmemo­riales, y la medicina del Norte, basada en los princi­pios de la cosmogonía oriental propios de China.


Una gran conjunto de te­rapias que emplean todo ti­pos de plantas (salvajes y cultivadas), más técnicas de acupuntura y moxibustión, son el esqueleto de esta dis­ciplina. Pero esto no significa, como ha sucedido en nuestra sociedad, que el avance de la historia la haya dejado de lado: hoy en día, una parte muy importante del sistema sanitario oficial de Vietnam se nutre de sus enseñanzas.


El desarrollo de la medici­na occidental ha permitido establecer bases científicas para sus remedios y trata­mientos varios, aportando aún más credibilidad y pres­tigio a una práctica con si­glos de experiencia.


La milenaria medicina vietnamita


Orígenes: dos medicinas, dos maestros

La medicina tradicional de Vietnam empezó a tomar forma alrededor del año 2.800 a.C, cuando el hom­bre comenzó a vivir en pe­queñas comunidades. Reco­lectando y cultivando los alimentos, de a poco fue po­sible identificar ciertas pro­piedades curativas en las plantas, dando lugar al desa­rrollo de diversos tratamien­tos medicinales.


Entre las muchas técnicas que se crearon en esta época se encuentran la sangría, la inhalación y la aplicación de compresas calientes. Ade­más, los primeros médicos lograron especializarse en la reparación de huesos dislo­cados. Más allá de los avan­ces en cuando a nutrición y comprensión del mundo na­tural, la medicina vietnami­ta se vio favorecida por el desarrollo de la astrono­mía y la bio-meteorología.


Estas primeras rácticas pusieron en    evidencia    los efectos   terapéuticos de la alimentación. Se descubrió que los tronco del bang y del tro contenían fé­cula, y se consumía pan y pescado con jengibre para facilitar la digestión de los alimentos y mejorar el fun­cionamiento general del or­ganismo. Por esto mismo es muy común en Vietnam uti­lizar cebollas, ajo y jengibre no sólo para sazonar las co­midas, sino también para prevenir todo tipo de enfer­medades.


Otros alimentos con efec­tos preventivos o terapéuti­cos que se empezaron a em­plear en esta época fueron el arroz (en pastelitos, bolas hervidas o compacto), el be­tel (que, al masticarse, ca­lienta el cuerpo y previene la penetración de energía nega­tiva por la nariz y la boca), la raíz de granada, las hierbas de Job y la galanga. Ésta úl­tima se bebía para prevenir la malaria, enfermedad que desde siempre ha azotado la zona de Indochina.


Para el siglo III a.C. ya se había creado la técnica de destilación del alcohol, que ayudó a reforzar la efectivi­dad de los remedios. Así, se facilitó su preparación. El descubrimiento de varias plantas medicinales nuevas en épocas posteriores mejo­ró aún más la situación.


Por más de mil años Vietnam estuvo bajo control de China, y fue en este mo­mento cuando más se desa­rrolló su medicina. Influenciada enormemente por los avances de realizados en
ese país, la práctica tra­dicional empezó a to­mar su forma definitiva, que aún hoy
conserva.

Memoria celular

viernes, 15 de febrero de 2008

Memoria celular


Las técnicas de la memoria celular, y particularmente la técnica de "Toque para la salud", son la forma más avanzada y de vanguardia en la Prevención de la Salud en la actualidad. Ambas son el punto de encuentro de la Medicina China y la Neurociencia más avanzada.


Estas técnicas existen desde los años 60, cuando un grupo de quiroprácticos de Estados Unidos comenzó a investigar y descubrió que existía una íntima relación entre ciertos músculos, órganos y puntos reflejos.


En un taller de Memoria Celular la persona adquiere her­ramientas poderosas e información de alto nivel, dándose cuenta de lo simple y lo complejo que es el lenguaje del cuerpo consciente e inconsciente. La meta de la Memoria Celular es ayudar a la gente a tomar conciencia y respons­abilidad sobre su propia salud, permitiéndoles alcanzar equilibrio y sintonía en su totalidad: cuerpo, mente y espíritu.


Que es la memoria celular


Estas técnicas están dirigidas también a terapeu­tas y profesionales de todas las ramas posibles del trabajo corporal o medico, que estén interesados en utilizar la Memoria Celular como medios complementarios a la medic­ina ortodoxa. La filosofía que la sustenta es que la enfer­medad no llega de golpe, aun cuando parezca así, sino que resulta de un estrés establecido sobre planos profundos, emocionales o físicos. El estrés conduce a desequilibrios cuerpo/mente. Estos desequilibrios terminan siendo proble­mas físicos a largo plazo. Mantener el cuerpo en equilibrio puede prevenir esta consecuencia.


Se accede directamente a la información del cuerpo uti­lizando una herramienta llamada Testeo Muscular de Precisión, por la cual se recibe una respuesta directa desde la bio-computadora personal que informa qué sucede, dónde está el problema y qué se necesita para desbloquear el proceso natu­ral de curación del propio cuerpo. Luego de detectar los pro­cesos de disfunción, se procede a rectificarlos utilizando pun­tos reflejos, movimientos y toda una gama de técnicas de cor­rección eléctricas, emocionales, nutricionales, estructurales o energéticas, simples y poderosas, suaves y seguras.

Metapsicologia

domingo, 6 de enero de 2008

Metapsicologia


Combinando la psicologia tradicional con una nueva concepción espiritual del Universo, esta disciplina nos permite encontrar el Amor y la Verdad. Modificar nuestra existencia y vivir plenamente es posible.


La psicología posee muchísimas ramas, de las cuales la mayoría no reciben tanta atención como merecen. La metapsicología (también conocida como psicología trans­personal) es una de ellas.

Se trata básicamente de una psicología que es­tudia a los individuos y sus funcionamientos psí­quicos, pero sin dejar de lado lo que está más allá de su apariencia física material. Incluye el trata­miento de la esencia de cada persona, de su Ser. Después de todo, los hombres somos mucho más que un cuerpo físico. Cada uno de nosotros posee en realidad siete cuerpos, y el físico es sólo el más visible de ellos. Estamos muy apegados a él, porque creemos que somos él. Pero en reali­dad es el último que creamos y el primero que abandonamos. Además de estos múltiples cuerpos que todos poseemos, es necesario introducir otra noción más: los hombres somos energía. Esta fuerza móvil, no visible, es el origen de nuestra vida: al hacerse materia, empezamos a existir. Por esto mismo, todos somos, esencialmente, luz. Los cuerpos que poseemos, a parte del físico son:


Terapia de la Metapsicologia


■ El cuerpo emocional: segundo de los cuerpos, es llamado a veces astral o de los deseos, por que en él residen nuestros sueños e impulsos. Gene­ralmente, las contradicciones humanas se inician aquí, por la dinámica de estos dos elementos: si deseamos una cosa y su opuesto al mismo tiempo, quedamos atascados en este nivel. Entonces, debe estar alineado con los cuerpos supe­riores, ya que disociado consti­tuye un nivel muy bajo de fun­cionamiento. Es un cuerpo energético, y no puede descri­birse físicamente en los tratado convencionales.


■ El cuerpo mental inferior: tercero de los cuerpos, es lo que conocemos como intelec­to, y es mucho más sutil que el emocional: nos permite pen­sar, reflexionar, organizamos, valorar.

Está separado del cuerpo si­guiente por medio de una ba­rrera que se corresponde con la "represión primaria" de la psi­cología tradicional, que no de­ja pasar ciertas verdades sobre nosotros mismos.


■ El cuerpo mental superior: cuarto de los cuerpos, es la in­tuición, la revelación, el cono­cimiento directo y certero que permite la comprensión total. El amor incondicional, la sabi­duría y los valores residen aquí. Está más allá de la noción de tiempo y espacio.


■ El cuerpo espiritual, el cuer­po monádico y el cuerpo di­vino: quinto, sexto y séptimo de los cuerpos respectivamente, están ligados a la totalidad de todos los otros cuerpos. Mien­tras que los cuatro primeros constituyen nuestra personali­dad, éstos tres conforman un lugar hipotético donde repri­mimos sentimientos desde nuestro nacimiento.

Existen distintos valores hu­manos que rigen cada uno de los cuerpos, y que sólo pueden darse dentro de ellos. La Ver­dad nace en el cuerpo mental inferior, la Paz en el cuerpo emocional, el Amor Incondi­cional en la cuerpo mental su­perior y la No violencia en el cuerpo físico.


Pero si estos valores se dan en todos los cuerpos, entonces se produce la Acción Correcta en el mundo externo. Cuando un individuo logra alinearlos gracias a la meditación, reduce la barrera de represión y así se da lugar a una permeabilidad donde las energías de la esencia intuitiva y sabia (el Yo supe­rior) son absorbidas por la per­sonalidad. De esta forma se ad­quiere sabiduría, guía interior.


Esta irradiación del Yo supe­rior sucede en el lapso de tiem­po-espacio que hay entre dos pensamientos, entre dos ideas, cuando el cuerpo mental infe­rior se aquieta. Entonces co­mienza un tipo de aprendizaje que se da por afuera de la lógi­ca: el pensamiento ahora es distinto, y parece por momentos confuso. Pero en realidad es la apertura hacia una nueva di­mensión, es la comprensión de la Totalidad.

Propiedades terapeuticas del sonido

domingo, 9 de septiembre de 2007

Propiedades terapeuticas del sonido


A través de toda su evolución el ser humano fue aprendiendo a diferen­ciar a los estímulos placenteros de aque­llos que le generan displacer o dolor. A los primeros los busca, mientras que a los segundos los rechaza por ser contra­rios a su naturaleza. Lo primero que el ser humano percibe es el sonido, y en particular, el latido del corazón materno. Luego, aprende a emitir sonidos, para comunicarse, para expresar sus senti­mientos, por medio del grito, y luego, a través del canto. De esta manera, el so­nido se convierte en una vía para expre­sar la interioridad y por lo tanto posee una cualidad catártica y liberadora El so­nido puede percibirse mucho antes de que la vista detecte su fuente y mucho después de que esta desaparezca del campo visual. El sonido permite orientar a las personas en el espacio, pues nos brinda una sensación de presencia, pero por sobre todas las cosas, nos ubica en el tiempo. El sonido permite armonizar la percepción y la vivencia del tiempo haciendo perceptibles sus cualidades de melodía, armonía y ritmo.


Frente a la fugacidad y concretitud de los fenómenos visuales, el sonido nos brinda una dimensión de permanencia-,de inclusión y de profundidad en la existencia eliminando la sensaciones desagradables provenientes de las más diversas fuentes de estímulos stressantes. Estas fuentes perturban el normal funcionamiento de las funciones per­ceptivas y de los mecanismos de capta­ción del entorno energético. De la mis­ma manera que una luz muy intensa ha­ce que el reflejo pupilar contraiga al máximo el iris, los chakras tienden a cerrarse cuando los estímulos energéti­cos ambientales son muy intensos o perjudiciales. Si bien esta es una res­puesta adaptativa, se realiza a expensas de una disminución en el intercambio energético, que es fundamental para el equilibrio de nuestra vida.


El sonido, correctamente administra­do, por medio de las esencias homeofó­nicas, permite un reacomodamiento de las diferentes áreas energéticas que que­dan afectadas, normalizando su funcio­namiento y brindando una sensación de armonía, y ritmo interno, sindronizado con las armonías y ritmos cósmicos.


Cuales son las principales propiedades terapeuticas del sonido


Desde tiempos inmemoriables el ser humano ha buscado en el sonido y en sus infinitas combinaciones, producir estados que permitiesen lograr un sen­timiento de reconexión religiosa con la totalidad. Así lo atestigua la historia de la música, con el desarrollo de los más variados instrumentos, así como con la utilización de la voz como fuente de emisión sonora poseyendo cada uno una función particular y especial en la gran­diosa sinfonía sonora que ha logrado producir la humanidad, imitando tanto los sonidos primigenios de la naturaleza como creando otros que sirvieran a los fines de la elevación mística.


Paralelamente, el ser humano fue to­mando conciencia de los beneficios que los sonidos producían en su propio ser tanto a nivel físico como psicológico y espiritual. Basta mencionar el sonido AUM, generador de poderosas vibracio­nes armonizadoras y reconectoras con la totalidad. Asimismo, la gran cantidad de mantras, y cantos que existen en todas las manifestaciones religiosas de todas las culturas dan cuenta de la utilización del sonido con fines terapéuticos.


Desde el punto de vista de la neurofisiología, tas vibraciones sonoras llegan al cerebro, pero también al tálamo y a la glándula hoipófisis, órganos en los cua­les se produce una respuesta de adaptación. Si las ondas vibratorias son armonio­sas, dicha respuesta adaptativa es positi­va y reequilibradora. Este hecho es com­probado permanentemente en forma em­pírica por todo aquel que, luego de escu­char una música o sonido agradable se siente mejor. Aprovechando este mecanis­mo adaptativo y reequilibrador que produ­ce el sonido, se ha desarrollado, por ejem­plo la musicoterapia, y otras técnicas si­milares, como la llamada "efecto Mozart" o Terapia de Tomatis, recientemente desa­rrolladas. Por otra pártelas experiencias de Chladni ponen de manifiesto la acción que las vibraciones sonoras ejercen sobre la matetria física (Placas de Chladni).

Tai-Chi Chuan

sábado, 4 de agosto de 2007

Tai-Chi Chuan


De acuerdo a dichos principios, y debido al hecho que los cumple en su totalidad, las virtudes terapéuticas -preventivas y cu­rativas- del Taijiquan, serían indiscutibles para la mentalidad de un médico formado en China. Esta explicación resultaría insu­ficiente para la mentalidad científica de un médico formado en occidente, quien para aceptar algo como cierto, exige que pueda ser visto, medido y pesado. Desde su pun­to de vista, y en tanto que es un "método de ejercitación física", los beneficios del Taijiquan para la salud no serían diferentes de aquellos que producen la práctica de deportes, gimnasia, danza (clásica o con­temporánea), o una caminata diaria de una hora. Aun así, para quienes practican algunas de las activi­dades mencionadas y además Taijiquan, la diferencia es sim­plemente abismal.


Los que practican gimnasia

En primer lugar, quienes han practicado o practican gimnasia o algún deporte coti­dianamente, saben que pueden hacerlo con cualquier estado de ánimo, bueno o malo, y con cualquier nivel de aten­ción, pues las acciones depen­den de las alternativas del par­tido en el caso de los deportes en general, y de la elección de los ejercicios por parte del do­cente, en el caso de las clases colectivas de gimnasia. Aun con un bajo nivel de atención, un deportista experimentado podrá llegar a tener un buen nivel de respuesta y rendi­miento, mientras que en una clase de gimnasia sólo es nece­saria la imitación que depende­rá en un todo de ciertas áreas del sistema nervioso central ocupadas en las funciones mo­trices, a las que en adelante de­nominaré "centro motriz". Mientras tanto la atención y el pensamiento se podrán encon­trar muy lejos en el espacio y en el tiempo, alejados y evadi­dos del presente, ya en sí mis­mo evasivo.


Virtudes curativas del Tai-Chi Chuan


La danza se acerca

La danza clásica y la contem­poránea se acerca un poco a las características distintivas del Taijiquan. La bailarina o el bai­larín deberán aprender una de­terminada variación (coreogra­fía), pero esta incluirá los esta­dos de ánimo correspondientes al personaje o la emoción re­presentada es decir, quien dan­za no sólo no podrá evadirse de la variación, sino que deberá convertirse en eüa.

En Taijiquan, el practicante deberá aprender una serie de técnicas, como en danzas, gim­nasia o cualquier deporte, y luego deberá aprender una o más secuencias, a semejanza de lo que ocurre en danzas. Sin embargo, las secuencias de Taijiquan no incluyen estados de ánimo ni emociones que deban ser expresadas, sino que el ejecutante deberá percibirse a sí mismo en relación a cada técnica en particular, y a la to­talidad de la secuencia. Desde ese punto de vista, la danza no puede dejar de ser expresiva, mientras que el Taijiquan sólo debe ser perceptivo, lo que también elimina toda similitud con la expresión corporal.


Percibirse a sí mismo

Cuando se habla aquí de percibirse a sí mismo, ello no implica sólo el nivel físico o motriz, sino también el emo­cional y el intelectual. El eje­cutante deberá entonces "estar ahí", percibiéndose en el pre­sente. Porque los procesos in­telectuales son lentos, de he­cho, muchísimo más lentos que los procesos motrices y más lentos aun que los emo­cionales. En cualquier discipli­na física, una vez aprendidas las técnicas a través del proceso intelectual, el centro motriz se "apropia" de dichas técnicas mediante la repetición y las utilizan de acuerdo a la necesi­dad impulsada por los reflejos o por un orden establecido pre­viamente (en el caso de las se­cuencias o variaciones). En ese momento, el intelecto puede ocuparse de otra cosa (ya que nunca descansa durante el esta­do de vigilia). Si el intelecto tratara en esta etapa de dirigir los movimientos, le resultaría imposible, ya que no puede al­canzar la velocidad de los mismos. En el caso de la danza, puede entonces ocuparse de lo expresivo, en tanto que en las demás actividades físicas, le es posible evadirse.


Cuando el intelecto puede evadirse

Cuando el intelecto puede evadirse, lógicamente lo hace hacia algo que atrae su interés, o hacia algo que posee una ve­locidad reducida o nula. En el primer caso, existe un descon­trol evidente del hombre sobre su intelecto, ya que su atención no es "dirigida hacia", sino que es "atraída por" algo, que no es justamente aquello que se en­cuentra haciendo. En cuanto al segundo caso, es necesario te­ner en cuenta que el presente es demasiado veloz para el in­telecto, pues consiste sólo de ese instante al que podríamos denominar "ya" o "ahora". Todo lo demás pasó, o aun no ocurrió. El pasado o el futuro, tienen para el intelecto una ve­locidad cero, puesto que pue­de acceder a ellos en cualquier momento y permanecer el tiempo que desee mediante el mecanismo de la imaginación.


Imaginación

A la imaginación se recurre para encontrar placer o sufri­miento, fuera del dominio de la realidad del presente. Cuan­do el centro intelectual se diri­ge al pasado o el futuro imagi­narios, arrastra consigo al cen­tro emocional, que es el que puede sufrir o sentir placer; el sufrimiento o el placer encon­trados en ese pasado o en ese futuro, no son reales.


Chen Wangting

En relación con todo lo di­cho, es interesante tener en cuenta la enorme sabiduría de Chen Wangting cuando intencionalmente desarrolló una se­cuencia de velocidad reducida; nótese que evito utilizar la pa­labra "lenta", porque no todos los movimientos del Taijiquan son lentos. Esa velocidad per­mite que el intelecto del prac­ticante pueda "estar ahí" du­rante la ejecución, observán­dose durante la misma, tenien­do conciencia de ella, perci­biendo las emociones que las acciones mismas le producen.

Toque Eutonico al bebe

miércoles, 11 de abril de 2007

Toque Eutonico al bebe


El Toque Eutónico al bebé es una se­cuencia de toques realizados por el adulto en contacto consciente con uno mismo y con el bebé. Este encuentro de amor, contacto y contención puede ser hecho por la madre, el padre o el adul­to sustituto, ya sea familiar o profesio­nales que asisten a bebés hospitaliza­dos. Además de incrementar el contac­to, sirve para que el bebé pueda tener las siguientes vivencias:


- Sentirse contenido y sostenido.

- Aflojar tensiones.

- Sentir sus articulaciones y posibilida­des de movimiento.

- Sentir su piel vivenciando un equili­brio psicofísico.

- Regularizar el movimiento intestinal.


Para que es el toque Eutonico al bebe


Es importante que la persona que de­see tocar a un bebé tenga conciencia y conocimiento de que se va a poner en contacto con un ser absolutamente de­pendiente que necesita la asistencia del adulto para satisfacer las necesida­des básicas para la supervivencia y el crecimiento saludable. Las mismas están relacionadas al alimento, a la hi­giene y al sostén afectivo.


Para realizar la actividad en óptimas condiciones, el adulto tiene que obser­var si su diafragma está bloqueado, po­ner la atención en la pelvis e instalar­se en ella, preparar sus manos aflojan­do la tensión de las mismas, dándoles una temperatura agradable y haciendo movimientos para flexibilizar las muñe­cas.


Aprender a usar la mirada interna para descubrir cuál es la intención que está presente al hacer el toque eutóni­co y modificar todo pensamiento o ac­ción que esté alejada del objetivo del contacto contenedor. Utilizar esta "ce­remonia de contacto" para vivenciar que el deseo de contener y acompañar al bebé en su crecimiento se materiali­za, y la respuesta que él pueda necesi­tar no es buscada en otro con experien­cia (abuela, amiga, médico) sino que surge de este hecho vivencial.


Gerda Alexander dijo: "la habilidad in­consciente de hacer contacto es innata. Primero es manifestada en la relación madre-niño. La facultad de volverse uno con otra persona como el bebé con su madre puede ser aprendida y experimen­tada a través del contacto eutónico".

Un espejo para reflejarnos

sábado, 17 de marzo de 2007

Un espejo para reflejarnos


En El hombre sabio y el hombre necio, el terapeu­ta y escritor Gabriel Castellá invita a la reflexión. En su libro da la posibilidad de que el lector explore, descu­bra, conozca mejor, piense y repiense acerca de nuestras ac­titudes y el modo en que nos situamos en la vida. Según Castellá, El hombre sabio y el hombre necio es un espejo en el cual el lector se podrá obser­var "para percibir qué virtudes y qué defectos anidan en su ser y qué puede hacer con ellos".


Entender qué nos pasa

El hombre sabio y el hom­bre necio es un compendio de reflexiones acerca de los temas ante los cuales el hombre de­be actuar. Habla de la espe­ranza, del pensamiento, del humor, de la sensibilidad, del arte de vivir y de la paz. "Pa­ra plasmar El hombre sabio y el hombre necio traté de con­siderar toda la rica gama de la problemática existencial —dice el autor— Y, a partir de allí, me formulé dos planteos muy sencillos: ¿Cómo se palpita desde la sabiduría cada avatar y circunstancia existencial? y ¿cómo se lo hace desde la ne­cedad?"


Estos dos planteos no constituyen una tipología humana, sino un texto que es un espejo. "No use este espejo, por favor,   para   auto-calificarse-advierte  Castellá- o, eventualmente, des-calificarse, sino para auto-observarse,  en sus actitudes, sus valores ante la vida, qué principios sustenta y cuáles rechaza",


A continuación, ofrecemos un extracto de los escritos de Gabriel Castellá.


ACEPTACIÓN

Porque el hombre sabio acepta los hechos, tal como son, de vela la clave para que la realidad muestre sus recónditos secretos.

Porque el hombre necio lucha contra la realidad se estrella contra su granítica estructura.

Cuando los hechos lo superan, el hombre sabio lo acepta. Cuando los hechos lo superan, el hombre necio se resigna.

Con la aceptación, el hombre sabio ve lo que aún se conserva. Con la resignación, el hombre necio ve aquello de lo cual se carece.

Con la aceptación, el hombre sabio pone en marcha la ac­ción más sabia.

Con la resignación, el hombre necio paraliza toda la acción.

Con la aceptación, el hombre sabio encuentra fortaleza y se­renidad.

Con la resignación, el hombre necio siente impotencia y des­consuelo.


JUSTICIA

El hombre sabio ama y hace cre­cer la justicia.

El hombre necio combate la injusticia con injusticia.

El hombre sabio siempre res­peta el espíritu de las leyes aunque, a veces, no lo haga con su enunciado.

El hombre necio quebranta el espíritu de la ley aunque res­pete su enunciado.


LIBERTAD

El hombre sabio es un ser au­tónomo que hace de lo singu­lar y lo original su signo de distinción.

El hombre necio es un autó­mata que hace del estereotipo su prototipo.

Para el hombre sabio la liber­tad consiste en reverenciar la vida y sus valores. Para el hombre necio la liber­tad consiste en realizar todo lo que se le antoja.

El hombre sabio recrea su ser con cada decisión. El hombre necio teme poner en peligro su ser con cada de­cisión.

Las opciones y alternativas que s ele presentan al hombre sabio estimulan y enriquecen su capacidad de decisión. Las diferentes variantes que las circunstancias le ofrecen al hombre necio entorpecen su capacidad de decisión.

El hombre sabio cumple con júbilo su deber. Por eso es libre. El hombre necio se rebela contra su deber. Por eso es dependiente.

El hombre sabio siente el de­ber integrado a su esencia. Por ello, con él, recrea su libertad. El hombre necio siente el de­ber como una imposición. Por ello lo vivencia como un atentado contra su voluntad.


LIBROS

El hombre sabio entabla con el libro una entrañable e in­sustituible amistad. El hombre necio establece con el libro una relación fría y distante.

El hombre sabio encuentra en el estudio el goce de ampliar y elevar su conciencia. Ahondando su necedad, el hombre necio siente con el es­tudio tedio y aburrimiento.

El hombre sabio estudia para hacer excelso su servicio. Lo motiva la caridad. El hombre necio estudia para demostrar que sabe. Lo moti­va la vanidad.


MUERTE

Para el hombre sabio la muer­te  es como llegar a puerto. Por eso, la acepta con paz. Para el hombre necio la muer­te es como un naufragio. Por eso, la encara con terror. Porque ama intensamente la vi­da, el hombre sabio también ama la muerte. La sabe parte de ella. Porque no valora adecuada­mente la vida, el hombre ne­cio  desprecia  la  muerte.   La cree enemiga de la vida.

Para el hombre sabio la muer­te conlleva la luz del verdade­ro amanecer.

Para el hombre necio la muerte es la oscuridad defini­tiva y total.


ROSTRO

En el rostro del hombre sabio resplandece el fulgor de la bondad.

En el rostro del hombre necio se hace ostensible la sombra de la mezquindad.

El rostro del hombre sabio re­fleja la travesía de su espíritu. El rostro  del hombre  necio refleja la senda de necedad re­corrida.

Un hogar sin alergias

sábado, 10 de febrero de 2007

Un hogar sin alergias


Desde el asma hasta la fiebre del heno, toda una serie de enfermedades pueden evitarse si se eliminan de nuestro hogar los agentes alérgenos que viven en él. En esta nota, cómo limpiar y amueblar su casa para que las reacciones alérgicas sean cosa del pasado.




Diversos estudios recien­tes indican que la ma­yoría de la gente pasa entre el 75 y 90% de su tiempo dentro de su hogar. Por esto mismo, estamos constantemen­te intentado que nuestra casa luzca lo mejor posible y sea lo mas confortable que podemos lograr.


Pero entre muebles atracti­vos, habitaciones amplias, ventanas decoradas y cocinas funcionales residen una enor­me cantidad de elementos alérgenos. No sólo el polvo acumulado en los rincones y el pelo de las mascotas atrapado en las alfombras puede causar alergia entre los miembros de nuestra familia, sino que casi todo el mobiliario emite sus­tancias muy dañinas.


Una alergia es, desde le pun­to de vista del cuerpo, la res­puesta inmunitaria del organis­mo a una proteína extraña que percibe como nociva. Gene­ralmente se trata de reacciones positivas que nos proporcionan inmunidad, pero algunas veces causan una hipersensibilidad: entonces es cuando se produce una alergia.


Estas alergias suelen ser ante sustancias externas no infecciosas, pero muchas veces van di­rigidas contra nutrientes ino­fensivos. Así, la reacción alér­gica se convierte en un proble­ma en sí misma. ¿Por qué? Porque empiezan a causar sín­tomas en el cuerpo que varían desde tos crónica, dolores en el pecho o lagrimeo en los ojos hasta dolencias más severas co­mo dificultades respiratorias, vómitos o pérdida de la con­ciencia.


Generalmente, las alergias suelen producirse en las partes del cuerpo relacionadas con el sistema inmunitario. Por ejem­plo, las proteínas que se inha­lan por la nariz provocan reac­ciones en las vías respiratorias, y las que se ingieren junto con los alimentos causan malestar estomacal.


Como lograr un hogar sin alergias


Existe una gran cantidad de tipos de alergias:

• Alergia por aeroalérgenos: son las partículas del aire que ingresan al cuerpo y suelen afectar la nariz, los pulmones y los ojos. Si bien existen varios filtros que disminuyen la canti­dad de agentes alérgenos que llegan al sistema respiratorio, tanto el asma como la fiebre del heno son las reacciones alérgicas que usualmente provocan. Otras enfermedades que se pueden producir son la rinitis, la conjuntivitis y la alveolitis alérgica.


• Alergia por contacto: es muy común que la piel, al po­nerse en contacto con ciertas sustancias, presente reacciones alérgicas como el eccema y la urticaria. Cuando éstas pene­tran en dicho órgano y se mez­clan con sus proteínas se pro­duce una dermatitis.


• Alergia por ingestión de alimentos: cuando el organis­mo reacciona en forma anor­mal a las proteínas de los ali­mentos se dan síntomas como entumecimiento de la lengua y garganta, hinchazón de la cara, problemas para respirar y baja en la presión arterial.


• Anafilaxia: la picadura de algunos insectos, el contacto con ciertos agentes alérgenos o el consumo de algunos pro­ductos alimenticios pueden provocar esta reacción inmu-nitaria. Se caracteriza por pre­sentar erupciones en la piel, opresión en el pecho, proble­mas para tragar o respirar, mo­queo crónico, fatiga súbita, ta­quicardia, escalofríos, palidez, náuseas y pérdida del conoci­miento. Si quien sufre un cho­que anafiláctico no recibe atención médica inmediata, puede resultar mortal.


Cualquiera de estas reaccio­nes puede darse como conse­cuencia de agentes presentes en nuestro hogar: los gases del au­to, el vapor del agua, los gases del horno, la humedad en el te­cho del baño, el moho debajo de las alfombras, el humo del tabaco... existe toda un serie de elementos muy dañinos que atacan nuestra salud y pueden, potencialmente, causar una reacción alérgica muy grave. Un estudio minucioso de quie­nes sufren asma o eccemas in­dica que sus respuestas inmunitarias están directamente ligadas a los alérgenos que se encuen­tran en su entorno doméstico.


La persistencia de estas en­fermedades suele estar relacio­nada con el hecho de que lo último que se hace al diagnos­ticarse una alergia es modificar el ambiente que se habita. Se toman remedios y se siguen tratamientos, pero nunca se ataca la verdadera causa del problema: el estancamiento y la producción de agente alérgenos dentro de nuestro propio hogar.

Aromas para la belleza y la salud

martes, 2 de enero de 2007

Aromas para la belleza y la salud


Likas presenta toda una rica gama de aromas, sencillos y combinados en fór­mulas para que puedan ser utilizados en forma específica por los Terapeutas y en forma sencilla por todos. El Aceite Esen­cial es un pedacito del Alma de la Planta que llega a nosotros a través de su aroma, desde antiguo, el Hombre buscó la mane­ra de atrapar ése aroma, hoy con tecnolo­gía de avanzada lo podemos hacer.


Aromas naturales para la belleza y la salud


Hemos unido gran parte de esos aro­mas a la energía fuerte y duradera de las piedras, lo que potencia sus efectos: sanan, armonizan y embellecen. Con todos los Aceites Esenciales que utilizamos, y algunos más, preparamos cremas, locio­nes y tónicos para agregarles más acei­tes de ser necesario, y toda una línea de Jabones Terapéuticos, aromáticos y efec­tivos para que, a bajo costo, muchos puedan disfrutar los beneficios de la Aromaterapia Natural y los Terapeutas puedan tener un valioso complemento de sus tratamientos (Médicos Dermatólo­gos, Cosmiatras, Masoterapeutas, etc).


Saber diferenciar los aromas naturales de los artificiales es fundamental. Los natu­rales, cuando se usan en hornillos, no producen ardor de garganta y ojos, ni dolor de cabeza o rechazo. Y pueden uti­lizarse de todas las maneras, puros sobre el cuerpo en los chacras o puntos de energía, en cremas o aceites vehiculares, en baños y mucho más.

 
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